Experiencias futboleras, parte I
Una serie de eventos personales, suscitados este fin de semana me han ocasionado una severa necesidad de reflexionar profundamente hacia la actualidad y permanencia del fenómeno mediático que es el fútbol en Venezuela. Más allá de la vedette vinotinto, mi atención se enfoca hacía el deporte como tal, su arraigo cultural en nosotros y como este se comporta en la calle, en la prole, en los barrios.
Un particular error.
El día sábado me llego vía encomienda un paquete que enviaba mi mamá. Con la conciencia que paquete es igual a regalo, acudí como el mismo niño desesperado a ver que podía contener, que maravillosos tesoros materiales iban a estar dentro. Venían varias cosas, pero una muy especial: La versión sport en tela de algodón de la franela de la vinotinto, muy bonita por cierto, lo que llaman “la del fanático”. ¿ Fanático yo ? … ya me han regalado dos franela de la selección nacional y no son amigos secretos que poco saben de mi, son personas conocidas, cotidianas.
De la buena educación que me queda, algo que si sé, es recibir regalos. No soy antipático y siempre antepongo el gesto sobre el objeto, por ello no me complico mucho, y feliz con mis franelas, o con la medias, o con las corbatas. Las corbatas no, no tengo hijos ni soy tan viejo.
Ya en casa, mi esposa que esta acomodando las dadivas en nuestro pequeño closet, ahogada en un ataque de risa, me acerca la franela repetidas veces sin poder decir nada. Cuando la agarro, en un pequeño suspiro me dice: ¡lee!. Al leer el arte que la franela lleva estampado en frente, soy críticamente sorprendido con un mayúsculo: VENZUALA. Vuelvo a leer no se cuantas veces, no había equivoco, era un mayúsculo de letras blancas sobre fondo vinotinto que anunciaban al portador de la prenda un fanatismo desmedido hacia la selección de VENZUALA. Sigo observando la prenda a ver que otros detalles tiene y veo que el error se repite en un bordado lateral de la bandera, ineludiblemente esta escrito VENZUALA.
Ya la idea del error ortográfico me va quedando corta en la cabeza. Es una franela importada de China (además) y empiezo a buscarle el sentido, Formulo varias preguntas de mucha lógica, pero todas con ausencia de respuestas:
¿esta en otro idioma?, ¿es un eslogan que no conozco?, ¿una jodedera?. Al rato no me di más cabeza con este asunto y me disfruto mucho mi franela, ya por otros criterios y fábulas que tal vez solo existan en mi cabeza. Es una franela que cada vez que la use, va a generar preguntas en el colectivo, e infinitas e irreverentes respuestas para dar. Allá los fanáticos de la vinotinto. Yo, fanático de VENZUALA.

Canchas presas
El segundo episodio futbolero, es producto de una promesa de semana (como esas que hacen los padres, para que el niño deje de fastidiar), a un amigo bloguero – the_input – que citaba textualmente: el domingo vamos a ir a una de las canchas de Mérida a patear unos balonazos. Llego el domingo, y a la calle, no habían excusas suficientes, deberle una promesa a el es como deberle real a un guajiro. En fin, nos fuimos balón en mochila a caminar por ahí a ver que cancha estaría disponible un domingo a eso de las 7:40 de la mañana.
1.- Cancha, o terrenal donde se jugaba ultimate y fútbol, dentro de las instalaciones del comedor la milagrosa ULA. Lamentablemente el progreso llegó a este lugar y ahora, está siendo convertida en instalaciones con sus gradas y demás. Un sitio donde gente común y de poco ejercicio va a poder hacerle la guerra al ataque cardiaco jugando una electrizante caimanera de fin de semana.
2.- Canchas detrás del Edf. Administrativo de la ULA. A esta si iba con conocimiento de que no se nos iba a dejar entrar, es evidente que allí solo juegan equipos inscrito en alguna federación local. Pero fuimos, negarme era aceptar que yo era el que no quería jugar.
Al llegar a este cuidado recinto deportivo emeritense, fuimos sorprendidos, o mejor dicho nosotros sorprendimos y despertamos a un joven vigilante para preguntarle si era posible patear unos balonazos en el campo. La respuesta fue: NO, esta cancha es inaccesible para el público en general, sólo se presta con autorización en mano firmada por el Sr. M¡gu31 (para proteger su identidad) que es el director de deporte. Lo pueden encontrar en días de semana … lo que sigue es la típica respuesta negativa y burocrática de cualquier instancia o proceso administrativo. Preguntamos nosotros: pero no hay un sitio donde podamos por lo menos sacarle el aire a la pelota, y la respuesta fue: (acento local)bueno si, al final hacia la pared verde, hay una gramita no muy crecida donde pueden hacerlo sin problemas. Nos dirigimos y no nos quedo de otra que, patear repetidas veces una pelota huérfana da malla, arco y ese sabrosito grito, así sea mental que es el goooooool.
- continua
