Sobre el tema Maradona
Hablar de Maradona y no hablar del ídolo deportivo es tan atroz como hablar de cristo y no así del catolicismo como ente religioso. Al parecer, este tema ahora esta siendo confrontado por críticos políticos, que basan sus opiniones sobre un edificio de reacciones políticas hacia una corriente. No son los espectadores del deporte, o no han sido espectadores de este deporte antes del “Fenómeno Vinotinto”.
Es inevitable hablar de Diego Armando Maradona sin caer en un discurso de record deportivos, puesto que esa cadena de hazañas son las que caracterizaron su vida deportiva como futbolista en su contexto histórico, que vale decir que es muy diferente al que hoy, sofistas como ustedes utilizan para hacer una concordancia de fenómenos mediáticos y sociales. Juzgar al Maradona de hoy, por encima del futbolista de los años 80’s a través de la perspectiva del show business globalizado de hoy, que abiertamente nos vende un empaquetado como Ashlee Simpson avisándonos de antemano lo mala que es, es tan tonto como hablar de drogas legales o ilegales.
Maradona, fue designado al final del milenio pasado como el jugador más grande de todos los tiempos por la FIFA, que trató por todos los medios de desprestigiarlo para no tener que darle semejante honor, aunque esa fuese la opinión de todos los espectadores de fútbol que votaron a su favor, muchos de ellos de Japón; la misma FIFA que lo aprovechó para vender un mundial quebrado como el de USA 94, para después desprestigiarlo con ruidos de consumo de drogas durante los partidos que resultaron ser falsos (la alarma de doping de Maradona en este mundial fue causada por un positivo por Efedrina recetado por un médico FIFA; sustancia no ilegal, declarada ilegal en el fútbol luego del escándalo). En la mencionada ceremonia, el público estaba compuesto entre otros por Erick Cantona, Luis Figo, Zinedine Zidane, Tedy Sheridan, Sir Bobby Charlton, Marcus Van Basten, Walter Zenga (por nombrar a algunos) y estos tres primeros que nombré fueron quienes lo acompañaron a recibir su premio. En una declaración posterior a la entrega del premio, Pelé dijo que no consideraba a Maradona el mejor jugador de todos los tiempos, pero que ciertamente era el mejor 10 que había visto… la misma posición que jugaba Pelé.
* Este premio se lo dieron tan rápido como se lo quitaron, luego se inventaron que fue el jugador Internet y Pelé el más grande, aún esta novela esta en discusión.
Ese Maradona que tiene negada la entrada a USA (País donde se han inventado reglas como el shoot-out para elevar los niveles de popularidad del fútbol mal-jugado allá), posee en su haber un conjunto de hazañas históricas que superan con creces ese gol con la mano que tanto se le achaca, como el segundo gol que marcará donde le sobró pierna zurda, pero a los ingleses no les faltaron manos para tumbarlo en el último metro de cancha y aún así ser victimas del gol que es el recuerdo más vivo del mundial de México 86, por encima de quién lo ganó o quién lo perdió. Ese mismo mundial fue asistido por un equipo argentino maltrecho y lleno de problemas económicos donde un solo jugador hizo más de lo necesario para que este país del cono sur que no es ninguna potencia económica del mundo fabrica-jugadores lo ganara. Maradona, fue la Argentina del 86 y ganó el mundial en México. Y fue un triunfo que no dejo dudas, que ganó dos finales (contra Inglaterra y contra Alemania), que dio más fútbol que el que se ha podido ver en los últimos 20 años. Los que pagaron entradas si leyeran sus inverosímiles pajuatadas, estarían formando una barra brava para taparles su arrogante boca llena de circunstancias irrelevantes.
Maradona dentro de su mismo ego que vivió las penas en España, debutó 1 año menor que Pelé en su selección de mayores. Decidió irse a un equipo quebrado y mediocre en Italia para ganar la copa Italia, el Scudetto y la copa UEFA. El Nápoles (por cierto la ciudad donde fue detenido por correr en su Ferrari…). Marcó uno de los goles más rápidos de la historia (en su momento el más rápido) del fútbol sorprendiendo al portero, sacando en el primer segundo de partido con un disparo desde la media cancha que terminó en el arco, y en el recuerdo de un arquero que aseguró que todavía hoy despierta con pesadillas causadas por ese gol (Islas).
1:20 minutos de jugadas en un DVD producido en Italia resumen la historia del Maradona futbolista, y le aseguro que si hacemos lo mismo pero con sus escándalos la grabación ocupará menos de la mitad de lo que con su fútbol hizo en la historia. Cuando “el pelusa” fue hecho rey, Nike no representaba nada en este deporte, y no existía la figura del jugador 10 que ahora vende Nike. El mundial llegaba en diferido y competía con el horario de novelas de este país recién vestido de fútbol y aún así nos dimos el lujo de saber de él como jugador antes que como drogadicto. Fué el mejor a pesar de la coca no por ella. Es un jugador que hoy en día vive y vivirá del deporte en el que hasta su muerte seguirá siendo rey. Seguirá siendo referencia en este fútbol aburrido y técnico de hoy como uno de los últimos divos del arte, como un altruista futbolístico (pasó más goles de los que hizo) de las buenas jugadas y el juego entretenido.
Mozart, Rimbaud, Baudelaire, Wilde, Allan Poe, todos ellos tuvieron una vida más amarilla que la del pelusa, … trafico de esclavos, drogas, prostitutas, orgías, homosexualidad y un gran etcétera de conductas amorales. Pero eso es lo que hoy menos importa. Aún se leen sus libros y se tocan sus partituras …
Sr. KBULLA, Al menos que sus ensayos sean publicados en libros y distribuidos por editoriales a la par que se puedan leer en su blog, le recomiendo que sea humilde y a estos, los llame post, baje sus ínfulas y no pierda tanto tiempo dándose la razón a la hora de exponer sus puntos sobre estos temas.
Algunas palabras sobre Maradona que E. Galeano, PUBLICÓ en su Libro EL FUTBOL A SOL Y SOMBRA.
http://echoes.bitacoras.com/fotos/1.gif
http://echoes.bitacoras.com/fotos/2.gif
http://echoes.bitacoras.com/fotos/3.gif
P:D No me vengan a joder con el mito de que Galeano es Chavista y con eso inhabilitarlo como pensador.
