Simplemente inadvertido.
Si parece que no he tenido actividad dentro de este microcosmo no es más que una distracción normal. Puesto que si he estado, pero poco he podido agregar aquí. He tenido días realmente complicados, llenos de trabajo hasta el infinito. Un viaje atravesado en medio de semana; pero sobretodo muchísima apatía.
Escribí varias cosas en mi mente que ya no recuerdo muy bien, y tampoco valen mucho la pena para recordar.
En este tiempo que ha transcurrido que es sólo una ínfima parte, me cité con personas a las que deseaba ver hace algo de tiempo, pero irónicamente más fueron las que por casualidad tuve el malsabor de mirar de lejos, puede que sean cosas de mi imaginación pero hay personas con las que simplemente no se debe coincidir.
Creo que lo más interesante que he visto en mucho tiempo ha sido una extraña edificación ubicada en la urb. La esmeralda (San Diego - Carabobo), que se hace muy difícil de describir, o explicar. Puede decirse que es el resultado plástico de una casa anteriormente normal, que hoy escribe sobre si misma una manera un tanto retorcida de mirar hacia fuera. Vale decir que esto es un criterio personal extraído de mis observaciones.
Aunque parezca serlo, no es una casa abandonada, fácilmente mirando por todos los orificios y aberturas que tiene en sus paredes podía notar la presencia de una señora haciendo arepas, como puede verse a través de la ventana de cualquier casa normal y corriente de este tipo de urbanizaciones seriadas. Esto le da un atractivo especial.
La edificación está totalmente transfigurada de sus pares cercanos y no por el mal gusto de un dueño que combina adornos y formas equivocadamente. Es el resultado de un trabajo de años donde el propietario ha invertido horas en separar geométricamente los componentes principales de la casa para convertirlos en partes individuales que cohabitan cercanamente juntos. Por ejemplo, las cabillas ya no son inseparables de las paredes; aquí las bases de cabillas están al lado de las paredes. Esto se repite en la mayoría de las paredes exteriores de la casa.
Las paredes están desequilibradamente ahuecadas. Parecen haber sido traídas directamente de Kosovo, Palestina o Irak, luego de un largo tiroteo. La arritmia de las perforaciones son psicológicamente insoportables.
Poco puede mencionarse del color, es la parte más cuestionable del asunto ya que el matiz es básicamente una trasgresión de la luz. Es camaleónica, es del color que se quiera ver o que la luz del sol le de la gana de pintar.
De la primera planta surgen en un nacimiento piramidal dos porciones más sobre la platabanda. Creo que son especies de cuartos adicionales, pero muy poco se entiende de la imagen. Sobre el techo adorna un tambor de lata que en algún momento sirvió para guardar desechos químicos pero ahora sirve de matero (porrón) donde se posa un árbol silvestre, que al parecer es un pino en crecimiento. Alrededor de este hay muchos potes de desinfectantes llenos de pinturas de diferentes colores, ingenuamente desordenados. Detrás del árbol y los peroles llenos de colores, que quizás visto desde el espacio muestren una maravillosa obra de arte, se dispone una frágil choza de madera y lata de donde cuelga un chinchorro (hamaca). Este debe ser el cuarto de relajación.
Sobre esta segunda planta y más chica aún se entremuestra una pajarera. Creo que una pajarera. No estoy seguro, ya que el abstraccionismo logrado en está ultima, echa tierra sobre cualquier concepto innecesario.

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Nota: Si es necesario preguntar, en el sector se le conoce como "la casa más fea del mundo"
