OFF mata zancudo.
Mi interés por perder el tiempo escribiendo pendejadas en este blog, es algo que aparece con cierta mensualidad. Surge como un apócope de la menstruación femenina, sólo que la sangre no son los óvulos perdidos, sino más bien el resultado de un aborto a destiempo.
Ya me es rutinario introducirme a partir de mis pensamientos antiblog, o contrablog. Una queja adolescente.
Ilustre, ¿sabe que ahora en mérida el papamovil ruletea?. Lo vi en la calle, pulcro, blanco e iluminado de emociones. Si, era el papamovil on the run. El mismo donde vino el papa la última vez, no la de Guaicaran, esa no, la otra la que vino después. Claro no había papa en el potatomovil. Obvio, el papa se murió, creo que UD sabía. Dicen que murió de viejo, aunque yo lo pongo en duda. Seriamente he pensado que está sentado en su silla mirando el atlántico norte con Elvis en una pierna, Jim en la otra mientras Kurt le lee el catecismo.
No fue una alucinación colectiva, varios asistimos al momento en que casi nos roba la derecha. Por el centro de la ciudad iba más despacio, pero con algo de prisa. Claro, no había papa, las papas viajan dentro de sacos, no dentro del papamovil. Era el papamovil! si el papamovil pensé, el papamovil sin papa, el papa ya no es papa, ahora mezcla reguetón y se gana la vida.
Se hizo de día y ya no estaba el papamovil. Aunque la virgen de las mercedes le dio restart a la escena y todo volvió al inicio.
Ilustre, ¿sabe que ahora en mérida el papamovil ruletea?. Lo vi en la calle, pulcro, blanco e iluminado de emociones. Si, era el papamovil on the run. El mismo donde vino el papa la última vez, no la de Guaicaran, esa no, la otra la que vino después. Claro no había papa en el potatomovil. Obvio, el papa se murió, creo que UD sabía. Estaba llenos de zamuros, blancos y negros, negros y blancos. No eran zamuros en blanco y negro, tampoco estoy tratando de DECIR que llevaban el blanco y el negro sobre el mismo traje. Eran Zamuros Blancos y Zamuros Negros. Albinos y Barloventeños, paseaban, y miraban con fingida sonrisa por la ventana.
Ya es hora de irme y quien sabe hasta cuando vuelva, si todo sale bien, y no se sale nada de control debería volver agarrado de la cola de mi próxima menstruación. A veces me llega cada 28 días, en otras pueden pasar hasta 2 meses. Pero por ahora, voy a esperar al papamovil de las 12:00. Es el que me deja más cerca de mi casa.





